LA SOLEDAD

 

La soledad es una sensación que cada uno experimenta a lo largo de su vida.

 soledad

Desde dónde se experimente la soledad, se vivirá de un modo u otro. La soledad, si se experimenta desde la reflexión con uno mismo, desde la gratitud para volver a centrarse en el camino, se conseguirá un estado de bienestar y de buena salud a todos los niveles. La soledad desde la reflexión, nos ayuda a dejar de lado las distracciones de la vida que con sus placeres momentáneos nos apartan del sentir de nuestra existencia.

En cambio, si este estado de soledad, se siente desde el miedo a estar con uno mismo, desde el pánico de ver que la vida iba por otros caminos, percibiendo que ésta va a la deriva, no podrá ver la solución para volver a encauzar dicho camino. De hecho, es la soledad, quien le permitirá volver al punto exacto para retomar el rumbo hacia su objetivo.

Cuando alguien experimenta la soledad desde el miedo, uno mismo se manipula creando un estado de ansiedad que le producirá el temor a aceptar la confusión de ese momento. El miedo manipula a la mente hasta el extremo que hace culpar a la soledad de hundir al individuo en la desesperación.

Cuando uno acepta que la soledad es parte de uno mismo, observará que es una sensación que nos indica el grado de bienestar y de salud que tiene nuestra vida y nuestra creación. Nos muestra cuándo estamos equivocados y cómo podremos reconducir lo que no nos gusta de nuestras vidas para poner remedio y volver al camino de forma armonizada. Nos olvidamos que la soledad es estar con uno mismo. Amémonos más.

En cambio, si no confiamos y no aprendemos a escuchar todo lo que acontece en nuestras vidas y tendemos a menospreciarlo, todo se podrá ir complicando hasta tal punto de culpar y juzgar la solución como serían los momentos de soledad.

Hay que confiar en la vida y en nosotros mismos. Cuando se nos regala un tiempo de soledad, es un tiempo en el cual nos tenemos que mimar, nos tenemos que amar y nos tenemos que aceptar, para cambiar si es necesario y lograr lo que podamos anhelar.

Es una regalo que la vida nos ofrece, hagámoslo desde el amor y no desde el miedo, dado que dicho miedo nublará el amor que nos podamos ofrecer.

Olga Sànchez Centeno