EL HAIKU

DEL CAMINAR

 

Llenas de savia,

las hojas del gran roble,

eterno mirar.

Mudo se quedó,

el canto del ruiseñor,

mientras tú te vas.

Lágrimas suaves,

bajan del claro cielo,

sombra lejana.

Brisa de mayo,

refrescantes olores,

renuevan tu ser.

Sendas de agua,

forman el pez al nacer,

NUEVO CAMINAR.

OLGA SÀNCHEZ I CENTENO

31/08/06